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Septiembre islandés

Para muchos de nosotros, cada época que visitamos el país islandés tiene matices muy diferentes. No hay una mejor ni peor estación, quizá sí más idónea, si lo que buscamos es ver auroras, paisajes nevados o el mágico interior multicolor de sus montañas de riolitas de las highlands en landmannalaugar.

La esencia de ese paisaje islandés siempre se manifiesta de una manera u otra llena de contrastes y con momentos que tardarán años en olvidarse después de cada experiencia fotográfica a lo largo y ancho de su territorio, inhóspito y evocador. Da igual la estación momento o época en visitar, todas tienen su recompensa. Incluso para quienes buscan un sol radiante y tiempo estable, que raramente verán ni siquiera en verano. Así es Islandia. El tiempo y la meteorología cambiará cada cinco minutos sin darte mucho tiempo a elegir que filtro poner. Hay que saber encajarlo y aprovechar cada instante de luz que el día o la noche te regalan.

El Septiembre islandés es un otoño prematuro lleno de cambios, con temperaturas todavía no demasiado frías en el norte y siempre influenciadas por la corriente del golfo en el sur. Es un momento que predomina con cielos que acusan diferencias en bajas y altas presiones originando inestabilidad y otorgando a todo su territorio un clímax de luces difusas por las nubes, con tormentas y los rayos de sol esquivos, que aparecen y reaparecen cuando les viene en gana.para pintar sobre el horizonte arco iris sobre sus iconos.

Septiembre también dispone de casi doce horas de luz de media por lo que aún es apropiado para dar la vuelta al país, no en un día 😁… Al menos es recomendado para esa vuelta, un mínimo de once o doce días, y lo ideal son dos semanas, catorce o quince días para poder detenerse en zonas muy poco turísticas pero de gran valor paisajístico.

Exceptuando diciembre hasta mediados de enero cuyas horas de luz estan más limitadas con apenas cinco o seis, desde las once de la mañana hasta las cuatro de la tarde aproximadamente como media, el resto del año, otoño, primavera y verano sorprende por la disparidad de los colores de su paisaje y de horas de luz. Por más que visitemos cada año diferentes estaciones nunca volvemos a ver un mismo paisaje aunque coincida en fechas o con una diferencia de una a otra semana. Probablemente sea uno de los grandes secretos de los elfos, que convirtieron cada escenario desde hace siglos en magia a nuestro paso para sorprendernos.

En ésta ocasión en la vuelta al país, hemos podido disfrutar de una amalgama de escenarios de oeste a este y de norte a sur en dónde todos y cada uno de los aventureros han podido ver con sus propios ojos cómo cada paisaje que van descubriendo según avanza el recorrido no se parece a ninguno de los anteriores. Es cómo si entraran en un túnel del tiempo en dónde todo está en armonía pero en constante cambio.

Es ése con seguridad uno de los grandes atractivos de un país que es capaz de sorprender a cada paso, con un paisaje diferente, no monótono ni repetitivo y en donde en cada rincón y cada cien kilómetros de avance tenemos un tremendo escenario, que sin necesidad de ser turístico no deja de sorprendernos. Recomendable es, alejarse de esos circuitos populares en una gran parte del recorrido, por carreteras secundarias, que nos permite descubrir esa Islandia original, genuina y llena de posibilidades para la fotografía. Son precisamente las localizaciones más turísticas a veces las menos fotogénicas y también más complejas de plasmar, por la afluencia del turismo cada vez más presente, a no ser que te dé por madrugar o trasnochar para estar allí.

Sea cómo fuere el septiembre islandés nos deja estampas muy diversas, como las que hemos tenido la suerte de ver y fotografiar y de las que tienes una muestra en mi cuenta de Instagram con algunos consejos y localizaciones de cada una, eso si, todas realizadas con un Smartphone, porque viajar ligero es una gran ventaja para poder ver el paisaje con más claridad y confiar menos en que las mejores cámaras puedan hacer las mejores fotos. Tu ojo es siempre la mejor cámara.

Espero que te gusten y te animes a visitar éste gran país de hielo y fuego, que cada año que pasa, está mas preparado, pero también más por las nubes.