Componer, trucos, reglas y leyes

Observar, ver y encontrar

La composición fotográfica esta basada en dos partes diferenciadas, la primera de ellas es nuestra mirada que a través de los ojos nos muestra un plano, detalle o encuadre concreto. La segunda parte es trasladar eso que vemos a un archivo digital, siendo esta la parte técnica, para la cual debemos tener siempre clara la primera de ellas. Ya sea por lo que deseamos incluir en la composición, lo que nos atrae del lugar en el que hemos parado, el color, la luz, la textura. Componer es crear con un modelo tan perfecto y caprichoso como la naturaleza del viaje, un marco en el que incluimos lo más significativo para nosotros.

La composición es un mundo de posibilidades en el cual dependiendo del encuadre horizontal o vertical, la profundidad de campo, equivalente a la nitidez o desenfoque de la foto o su fondo y otros aspectos como el punto de fuga nos dará uno u otro resultado, sin embargo vuelvo a insistir, es todo una cuestión personal.

La regla de los tercios nos dice que es mejor colocar el sujeto principal, un árbol, una flor, una persona, en un punto fuerte de la imagen, nunca en el centro de ella, esto es muy práctico para el paisaje pero también para retratos con un fondo llamativo por sus colores que realzarán el sujeto. Esta regla se basa en que superponemos imaginariamente sobre el encuadre de la foto que estamos viendo a través del visor una serie de dos lineas horizontales y dos verticales, dejando como resultado nueve rectángulos sobre la imagen, pues bien los cuatro puntos centrales de intersección de estas líneas las denominamos puntos de fuerza.

La ley del horizonte nos dice que es mejor dejar bajo o alto la línea del horizonte porque así conseguimos un aspecto de profundidad amplio, llenando el encuadre con lo que interesa, tierra o cielo.

Conducir la mirada por las líneas o curvas es una forma de crear sensación de escala y la profundidad que dependerá de las líneas diagonales o en forma de “ese” que vemos y queramos incluir en nuestro encuadre.

La manera en que encuadramos es importante, para ello los objetivos con zoom nos permiten comprimir la imagen componiendo y un marco en el que jugar con las líneas. Nuestro ojo será el objetivo o lente que usamos, cada una de estas con diferentes distancias focales nos permitirá ver las cosas de otra manera.

El incluir en la imagen un elemento que nos de una referencia (casa, árbol, persona) también nos ayuda a dar una sensación de escala, proporción y ver la fotografía con otra dimensión que sin este punto sería muy diferente.

Cuando hacemos fotografías a objetos en movimiento conviene dejar un espacio suficiente hacia la dirección a la que se dirigen para evitar que éste salga del plano que componemos. Ese aire que le dejamos delante del mismo es el espacio positivo de la imagen, dando la sensación de movimiento continuado.

En cantidad de lugares por los que nos paseamos composiciones que son simétricas, (bosques, sólo necesitamos mirarlas y ver la mayoría de los fondos y composiciones como un conjunto en sí de formas ordenadas, apiladas. Los bosques son un ejemplo claro de esto, también los tablones de un portón con sus texturas. Para ello el uso de un zoom o un teleobjetivo nos ayuda a comprimir ese espacio en un plano completamente simétrico. Un marco en donde el todo de la imagen compone totalmente la fotografía. Una puerta de madera por ejemplo nos aporta una composición perfecta buscando en sus formas y texturas ese efecto pattern que a modo de repetición continua da un ritmo a la escena de nuestra fotografía.

RESUMEN DE LA BASE COMPOSITIVA
Como las normas de la composición nos ayudan a practicar nuevas formas de ver las cosas es muy posible que ahora que conocemos alguno de los trucos básicos de esa primera fase para adiestrar nuestra mirada, comenzaremos a practicar las normas y leyes sugeridas en nuestros viajes, pero también aquellas que aunque no mencionadas y por cuenta propia creas que pueden servir.

Para hacer una buena fotografía la base esta en saber donde está ese plano que te va a cautivar, contemplando, analizando y observando con detenimiento lo que se nos presenta en nuestra ruta viajera.

Un resumen práctico que nos ayudará a entender mejor esta primera parte compositiva, es ir probando la regla de los tercios, la ley del horizonte, la simetría de nuestras tomas, la ley del movimiento, la inclusión de elementos para dar sensación de la escala o tamaño de nuestras imágenes. Todo esto es esencial y no te importe que las fotografías te salgan quemadas, oscuras, eso ahora es lo de menos, lo importante es que aprendas a mirar, a observar, a descubrir con tus ojos que lo primero antes de nada es aprender a ver.

Extraído del Capítulo 5 de Fotografía de Viajes, el mundo, tu cámara y tú

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