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Islandia en Invierno, mucho más que un paseo entre cascadas y glaciares

Hemos regresado hace unas horas de nuestra trigésimo segunda edición de viaje fotográfico a Islandia en una de nuestras épocas preferidas, no exentas en esta ocasión de las inclemencias del tiempo pero mostrando como es en invierno, un país lleno de contrastes y luces que son difíciles de olvidar y apartar de nuestro recuerdo por mucho tiempo.

Éste ha sido uno de los inviernos más complicados en el país en décadas, con la acumulación de magma y riesgo de erupción en el monte Thorbjörn, a pocos kilómetros de Grindavik, las avalanchas de los Westfjords que causaron importantes destrozos pero de la que no hubo víctimas mortales, las inundaciones de Reykjanes, que asolaron la zona con grandes desperfectos y pérdidas económicas, se añadieron a la tormenta del mes de diciembre que causó estragos en la zona noroeste del país, acabando con la vida de un centenar de caballos y cortando el suministro eléctrico durante varios días a multitud de poblaciones del norte y oeste de Islandia.

Un día antes de nuestra llegada el 15 de febrero, el día de San Valentín barría todo el atlántico el ciclón Dennis afectando a gran parte del país. Todos los vuelos fueron cancelados y las carreteras cortadas a la espera de que mejoraran las condiciones climatológicas.

Los ciclones y fuertes tormentas de viento, nieve, son parte del día a día de los islandeses en ciertas épocas, pero lo de este invierno ha sido excepcional, con unas situaciones que han propiciado la cancelación de miles de reservas de quienes tenían programado visitar en invierno de 2020 el paisaje islandés así como cambios de alojamientos de última hora por el corte de carreteras.

A nosotros está claro que la buena estrella nos ha acompañado una vez más, durante toda la semana que hemos realizado nuestro itinerario por el sur y este del país, concediendo una inolvidable experiencia del paisaje invernal, gélido y minimalista para todos los asistentes, lleno de rincones mágicos y llenos de paz, quizá más que otras ocasiones invernales por las multitud de circunstancias acaecidas. La ausencia de turismo Chino por la afección del Corona Virus ha sido una causa más que ha permitido ver mucha menos afluencia de turismo asiático en alguno de los puntos turísticos por los que nuestro recorrido pasaba.

Durante ocho días y siete noches nuestro itinerario ha estado marcado por el buen tiempo por su luz, nubes y claros, contrastes que milagrosamente nis han acompañado en todas las localizaciones que solemos realizar y se han efectuado sin problema, excepto por algunas dificultades en la conducción por acumulación de nieve en las pistas de acceso a rincones como Svinafelljokul o Stokkness.

Islandia hay que recordar al igual que otros paises nórdicos son los que más afectados se están viendo por el cambio climático, y su latente subida de temperaturas, siendo este invierno uno de los más livianos que hemos podido vivir, con temperaturas mucho más altas de las normales, entre -2º y 0º cuando lo normal para esta época son cinco o seis grados por debajo y mucha más acumulación de nieve en carreteras y paisaje.

Las luces del norte también se dejaron ver en una noche mágica, pero por el día y en las fechas que viajamos prácticamente desde las nueve de la mañana hasta las cinco de la tarde tenemos la gran oportunidad de ver el sol en angulo de unos 20º o 25º del horizonte es una fantástica experiencia al disfrutar de un escenario idílico para la fotografía de paisaje.

Difícil describir con palabras y unas cuantas fotografias de mi móvil, que ilustran este artículo y mi galería de Instagram, lo que se vive en ocho días. Éste fue un viaje lleno de emociones, compartiendo fotografía de paisajes sin igual y una compañía entrañable de l@s aventurer@s a ésta edición número 32, que casi no nos lo podemos creer, desde el año 2010 se haya podido cumplir.

Este año, sólo durante unas horas, en la que viajamos de vuelta ya desde el éste al sur dirección Vik, hemos tenido que pasar con precaución los últimos cien kilómetros de carretera con una visibilidad realmente mala por la tempestad de nieve que se adelantó al pronóstico unas horas, pero que permitió ver a todos y cada uno de los asistentes, lo completo que es la conducción sobre hielo con malas condiciones de visibilidad. Han sido docenas de vehículos los que hemos podido ver a lo largo del viaje, abandonados en las cunetas o volcados cerca de las carreteras por despistes y falta de experiencia en la conducción sobre carreteras heladas, lo que nos demuestra que no es una aventura para cualquiera a pesar de estar todos los vehículos perfectamente preparados para ello.

No sabemos si el invierno que viene volveremos a tener la suerte de éste ni tan siquiera si podremos volver, todo depende siempre de las ganas de quienes deseen acompañarnos para tratar de ver y redescubrir un paraíso del paisaje en toda su dimensión, pero de forma diferente a como muchos ven Islandia, con las máximas garantías que podemos dar por nuestra experiencia no de ocho o diez viajes sino de más de treinta surcando el territorio con la cobertura legal de obligado cumplimiento que exige el Gobierno Islandés, desde 2017, la de ser una empresa local islandesa la que os guía ante cualquier incidente para que vuestra visita al país sea una gran aventura pero con todas las garantías.

Aprovecho este post para agradecer a los asistentes de ésta edición, su valentía, generosidad y buen humor en todo momento que ha vuelto hacer que sea ésta como todas las demás una experiencia inolvidable y llena de gratos momentos que jamás olvidarán.

De momento aquí tienes las fechas de nuestras próximas ediciones a Islandia.