Más que suficientes megapíxeles para la vida real

Es un tema de conversación que sale muchas veces no sólo en los viajes fotográficos con photolocus, en donde hablamos largo y tendido  de las capacidades, cualidades y calidades de las fotos de viajes y el uso cada vez más generalizado de los smartphone y no solamente como cámaras, sino como herramientas más polivalentes y que hacen que los usemos más en detrimento incluso de las “otras” cámaras lo cual es ejemplo de que en muchas ocasiones es más que suficiente lo que nos aportan si bien no sustituyen si no complementan nuestro viaje en diferentes escenarios.

Hasta hace poco, uno de los argumentos críticos era la calidad final, resolución o detalle de las fotografías, es decir al 100% poner en pantalla grande esa imagen de smartphone se veía en ocasiones poca resolución o con poca calidad final, aunque eso ya se mejora y parece algo del pasado con las nuevas tecnologías y resoluciones casi excesivas. Sirva este post, simplemente para mostrar un ejemplo de millones que habrá por ahí y poner en valor que en muchas ocasiones no necesitamos, mucho más y como la tecnología va otorgando cada vez más aplicaciones y software mejores y más perfeccionistas en estos pequeños aparatos que nos pueden llegar hacer prescindir,por ejemplo, de filtros, portafiltros y demás artilugios a plena luz del día para realizar incluso una larga exposición como muestra esta simpática imagen del Río Aragón en Canfranc hecha con el buque insignia de Huawei. que cuesta 700€ y pesa menos de 200 gramos.

No hay ninguna verdad absoluta y es verdad que no todos los móviles son iguales, pero excepto que tengamos un móvil de hace más de tres o cuatro años, cuya tecnología ya está algo “limitada” , si disponemos de cualquier smartphone actual, de los últimos 12  meses, y no hace falta ir a los top de gama, pues desde los 300€ hasta los 700€ hay un amplio abanico de marcas que ofrecen una calidad fotográfica excelente, y más que suficiente para nuestros propósitos y que cada día nos siguen sorprendiendo a todos los usuarios que amamos la fotografía y al mismo tiempo evolucionamos con ella, aunque como trato de compartir siempre en cada una de las actividades de fotografía que realizamos,  “la cámara es solo un instrumento, la fotografía la haces tú” 

Es verdad que las modas, las marcas, y las tendencias nos llevan al consumidor a consumir demasiado y esto es un mal hábito. Para mi trabajo uso un smartphone de 700€, algo que entiendo es caro para muchos, pero llevo mi oficina y todo mi servicios ahí en la palma de la mano, tanto para la docencia como para el viaje. Me durará unos dos años, es decir 365 x 2=730 días,  el costo de mi oficina, cámara, reservador y gestor de apps es de 0,95 céntimos de euro al día más aquellas aplicaciones de pago que uso, pero es asumible, mucho más que hace tan solo unos años.

También hay cantidad de smartphones mucho más caros, denominados top de alta gama, que integran los últimos recursos innovadores para suplir las tendencias fotográficas y del viajero de hoy, que no le importa gastar más dinero, y que exige en un terminal todo terreno, resisente al agua, polvo, con excelente privacidad, para leer, jugar, con procesador potente, lente fotográfico estabilizado, luminoso, además de ligero, y sobre todo inteligente. Aunque hoy todos ya aportan incluso tecnologías para poder hablar con ellos y pedirle a Siri o Google Assistant, Cortana….que nos echen una mano en nuestro itinerario, con las recomendaciones, el GPS, la puesta de sol, la velocidad del viento, previsión de las auroras, y un largo etc….aunque también algunos pueden argumentar simplemente querer  viajar ligeros en su próxima aventura fotográfica 😉 portando en 200 gramos lo que antes llevábamos en un mochila de mucho más peso. Este propósito tentador, lo hemos comentado tantas veces que volver a ello, es cerrarse en un mismo circulo, el de la comodidad únicamente, cuando hay mucho más detrás, realmente, llámese sensatez o sentido común.

Nos encontramos con terminales móviles en 2018,  que superan en mucho a los segmentos del panorama fotográfico de años atrás, gracias a sus características y  discreción lo primero, rapidez y todos los adelantos que la industria actual, desarrolla en un mercado emergente, en software y hardware como la integración de la (AI) inteligencia artificial  o al reconocer diferentes tipos de escenas automáticamente o adecuar parámetros en milisegundos (para que no pierdas ninguna foto que se escapa a nuestra falta de reflejos) o simplemente al dejarnos elegir a nosotros todos esos mismos parámetros a nuestro gusto como hacemos con una cámara convencional en MODO MANUAL o las nuevas posibilidades de zoom y ópticas con capacidad de planos focales infinitos por pulsos de luz, la inclusión de sensores y zoom extraplanos o los ya exitosos estabilizaciones de movimiento híbridos de hasta 4 segundos a mano alzada para fotografía nocturna de los últimos modelos y sistemas de larga exposición durante el día sin necesidad de filtros a pleno sol

Nos encontramos en un momento lleno de avances y nuevos retos en la nanotecnología de los smartphone, a la que las grandes marcas líderes de la producción y fabricación de componentes fotográficos, lentes, sensores, con grandes acuerdos que no han querido perderse ni un ápice, pues saben por dónde está el futuro presente ya.

Modelos de cámaras fotográficas, tanto réflex, como compactas o mirrorless, presentes en el mercado, que conviven, están viendo ésta transición y en muchos casos, quedando olvidadas por el gran público, que no los profesionales o al menos todos, al ver cada vez más en estas cualidades y ventajas técnicas evidentes de la industria, no solamente por peso, ligereza y prestaciones, ahora también en calidad y resolución, llegando  como al final de este post, a los 40 Megapíxeles para tratar de buscar nuevos horizontes, en donde antes no se creía.

Quizá a nivel práctico, los megapixeles no sean lo más importante, pues nadie manda por correo imágenes tanto peso, como la de un Huawei P20Pro, de 700€, pero su resolución de 7296px por 5472px si que nos dejará más que satisfechos a la hora de imprimir una copia para un poster de hasta 257cm de ancho por 193cm de alto o bien un fotolibro de 25cm por 25cm, como este de aquí abajo, con todo lujo de detalle, y ya no hablemos para poder ponerla sim quieres, de fondo de escritorio en nuestras pantallas 4k o 5k o los televisores de 55″del futuro…quizá demasiado, no crees?. Todo ello demuestra que las fotos de los móviles ya no son únicamente para mandarlas por whatsapp o subirlas a instagram y las redes, aunque para la mayoría, te aseguro es más que suficiente…y no por ello dejan de ser felices.

Vista Previa del libro realizado íntegramente con fotografía de smartphone
(todos son archivos jpg directos de smartphone)

Aún así, para los más exigentes, o los que les gusta la fotografía como entretenimiento para editar y revelar después, con las máscaras de luminosidad, el photoshop y mucho más, la capacidad de disparar en RAW es estupenda, y muy válida para obtener resultados muy óptimos, pues ayuda a sacarle más partido aún a ese archivo “crudo” del smartphone, pero que es para unos pocos solo, pues no olvidemos que por defecto,  la máxima calidad de tu smartphone, el archivo en jpg de 5, 8 o 10 megapíxeles resultante,  puede darnos más que de sobra una calidad excelente, o al menos más que suficiente para muchas finalidades, más de las que creíamos hace un tiempo. No seamos tan exigentes.,,,a veces no lleva a ningún lado, querer coleccionar y amontonar millones de terabites de archivos para finalmente perderlos. Mi consejo imprime un foto libro de cada viaje y conservarlos como hacíamos antes para tocar y ver pasando páginas.

Fotografía realizada a través del cristal sucio de la ventana del Canfranero a 40 kilómetros por hora de la zona de Riglos, en Huesca.

Aquí abajo tienes un ejemplo de una foto de vacaciones, un archivo directo en .jpg y con diferentes detalles de los planos focales y profundidad de campo, al 50% primero con el detalle de la caseta, y al 100% con el detalle del fondo de la foto, con la Torre Irta de Peñíscola, en donde se aprecia ya una pérdida en pantalla de calidad mayor y por ello el límite de la resolución, teniendo en cuenta el foco principal de la fotografía es la caseta y la chica de la mochila roja y no la Torre Irta que está a varios kilómetros de distancia.

Haciendo clic a las fotografía tienes acceso a los originales, para que saques tus propias conclusiones. Al ser un archivo directo en .jpg solamente se ha hecho únicamente recorte del original al 50% y al 100% para ver los detalles en grande, con Adobe Photoshop CC 2018 y por tanto hay  una pérdida de calidad en la compresión de nuevo, pues no olvidemos que partimos de un .jpg directo

Archivo baja resolución 72ppp 800×600. Hacer clic para descargar archivo original 7296px x 5472px . 10Mp
Recorte y detalle a 50% de la imagen jpg con un 70% de calidad en 800×600 72ppp. Hacer clic para descargar archivo original 7296px x 5472px . 10Mp
Recorte y Detalle 100% de la Torre Irta background de la fotografía. Hacer clic para descargar archivo original 7296px x 5472px . 10Mp