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Las islas Feroe, un destino fotográfico para valientes y atrevidos

Este pasado mes de junio hemos realizado nuestro primer viaje fotográfico a las islas Feroe acompañados por Joaquín Linares de Boreal Travel, al que agradezco enormemente desde este post su tiempo y dedicación en habernos acompañado. Los hermanos Linares, tienen la agencia de viajes islandesa con la que llevo colaborando desde 2010 en la organización y realización del viaje fotográfico al país islandés, exactamente en octubre cumplimos la vigésimo séptima edición con Alfonso. Éste a las islas Feroe es el primer viaje de checkin o inspección con viejos amigos y clientes de photolocus en un recorrido amplio y de exploración para tratar de ver las posibilidades del país y la idoneidad o no del mismo al tipo de grupos que venimos acompañando desde hace años, en la aventura fotográfica de Photolocus tanto aquí como en otros destinos. Aunque parezca muy sencillo, no lo es. Nuestro viaje fotográfico a Toscana, costó más de dos años hasta concretar un itinerario definitivo, sus hoteles y recorrido idóneo pero sobre todo hacerlo diferente y es que no es lo mismo un viaje fotográfico que un viaje turístico, distan mucho uno de otro. Por eso agradezco también desde aquí su paciencia y saber estar a estos amigos aventureros que nos han acompañado en este primer viaje; Rosa, Estrella, Xavier, Paco, Carlos, Mariano y Miquel, la mayoría repetidores de casi todos los destinos en que caemos.

Hay que partir de la base que Islandia es nuestro territorio más recorrido en estos nueve últimos años por lo que el listón esté muy alto, si bien cada destino o viaje fotográfico siempre es diferente, con unas características concretas que hay que saber amoldar y aprovechar para cada grupo en esa estancia de una semana. Así lo hacemos en Eslovenia, Toscana por ejemplo. Todos los viajes fotográficos de photolocus son siempre para un grupo de ocho asistentes, en donde además tratamos de que no haya problema alguno para personas de movilidad reducida, intentando que todo esté cercano o a mano. Nuestra tipología de viaje es siempre para un grupo reducido, al que conduzco, acompaño y guío simplemente compartiendo mi experiencia como guía fotográfico. Durante esa semana, y aprovechando localizaciones y horas concretas, trato de resolver todas aquellas dudas técnicas entorno a la fotografía que les surgen, tengan el equipo de la marca o modelo que sea,  por suerte o desgracia, conocemos a la perfección todos, pues es nuestro trabajo a lo largo del año. Cada vez me ayudo más de mi smartphone, sus apps y la que es ya, mi cámara principal, ahora la de mi Huawei P20 Pro, desde el que voy mostrando posibles encuadres y composiciones in situ así como ajustes que ayudan a comprender mejor muchos conceptos antes complejos en fotografía y composición. (en mi cuenta de instagram @chavinandez puedes todas esas prácticas de fotografía)

Siempre afirmo que el destino es importante en la mayoría de las ocasiones, pero no lo es todo. El ambiente del grupo, la sintonía y feedback entre ellos es vital. Tu sólo haces moderar y hacer que todo fluya. Además de aportar experiencia, también has de tener un conocimiento exhaustivo del territorio con un itinerario y programa siempre amplio, con todas las posibles opciones en caso de cambios de tiempo o modificaciones de planes por ejemplo. Esto es algo que lo hace la experiencia, no hay escuelas. Hasta que punto, incluso la gastronomía o experiencia culinaria de un país, por ejemplo puede llegar a ser la mitad de la valoración final de un viaje, “fotográfico”, los nuestros por eso siempre tratan de combinar ese matiz, la fotogastronomía. Un viajero fotográfico que desea conocer la esencia, lo auténtico, no siempre, pues espera mucho más, un “salmón a la feroesa” por ejemplo. Pero bueno vamos al detalle de Feroe como destino fotográfico, que es de lo que va el post no de como organizamos las cosas, eso mejor que lo compruebes tu personalmente si te animas en acompañarnos o que leas como lo han vivido otros antes.

Las islas Feroe, no es Islandia, es Dinamarca

Pensar en encontrar en estas islas una pequeña islandia es el primer error a pesar de ser un desprendimiento “geológico” de ésta. El paisaje de Feroe no tiene que ver con el de Islandia excepto que ambos tienen fiordos. La variedad de paisaje islandesa es única, diferentes escenarios repartidos en cientos de kilómetros, volcanes, campos de lava, glaciares, cascadas y ríos para sorprender hasta el más pintado. Feroe es un archipiélago de islas y poblaciones muy bien conservadas pero el paisaje es muy similar. Merece la pena a nivel fotográfico, está claro, que si, además si no has visto algo parecido antes, te sorprenderá sus fiordos, pueblos y paisaje de acantilados que son muy escarpados y singulares. Pero,  ¿Es realmente Feroe un destino preparado para grupos de fotógrafos de paisaje? Es posible, no me cabe duda, pero salvando unas cuantas incomodidades que hemos podido ver en nuestra ruta de inspección o checkin de localizaciones. Nada grave pero en cuanto a servicios principalmente aún le queda un hervor. Por otro lado la principal temática, por la que es conocida sobretodo Feroe, es por la avifauna. Pero también  hay paisaje, etnografía y muchas otras cosas, algo escondidas para aquellos que no les importe andar, cuenten con una buena condición física y estén acostumbrados a caminar por montaña, o senderos en este caso, empinados o con bastante desnivel, y por lo tanto, sin problemas de corazón. Feroe es de esos destinos en los que lo turístico, las fotos de postal,  no mas de una docena, están todas a mano, en los pueblos, ciudades y lugares de fácil acceso, o excursiones medias, como el Golden Circle en Islandia, pero lo que realmente es a nivel fotográfico de paisaje interesante , está distante, remoto, lo que genera una serie de añadidos en la elección de recorrido a pie con una mochila al hombro, o transportes y condicionantes de movilidad que hay que tener en cuenta. Aún siendo un destino pequeño son dieciocho islas, y no todas accesibles por carretera, lo que hace que, probablemente no sea apto para todos los públicos (p.e: personas que no les guste viajar en barco o helicóptero, te aseguro que las hay). Por otro lado, es bueno, no confundir los pueblos bonitos a nivel turístico que no siempre tienen que ver con lo que pueda ser interesante a nivel fotográfico, esto es esencial diferenciar, al igual que no todo el mundo que lleva una cámara hace fotografía, ni todas las cosas son fotogénicas.

En nuestra experiencia del checkin el primer día por ejemplo fue la programada, la visita a un atractivo turístico, la excursión a Mykines, para llegar al faro, bonito lugar. Una isla curiosa y cuando menos popular para los turistas que visitan las Feroe. Eso si, hay que tomarse una píldora del mareo, ya que hasta navegando en un día con el océano calmado, los 45 minutos del pequeño barco son cuando menos algo duros para quien no está acostumbrado hacerlo, sufre de mareo o no sabe saltar de la embarcación desde estribor para tomar tierra. En el caso de un grupo, esto crea el primer conflicto. ¿Qué haces si hay una sola persona del grupo, que no puede realizar esta actividad? En fin esto hace que dependiendo de la homogeneidad del grupo, Mykines, sea una actividad no muy compatible para grupos fotográficos o que requiere de un plan b y seguramente un c. Por otro lado, supone toda una jornada de localización pero sin apenas tener la población de la isla, una infraestructura muy escasa. También has de entender, que no es lo mismo hacer senderismo que fotografía, y en siete kilómetros por un camino de cabras, el tiempo se multiplica por cuatro. Uno de los asistentes termino la excursión con una pequeña lesión en la rodilla que le duraría casi tres días y a varios de ellos, les supuso un palizón al que no estaban acostumbrados, a pesar de haber disfrutado de lo bonito del paisaje de la isla que en todo momento corroboraron. Como inspección bien, pero hay que entender que por muy especial que sea una localización, quizá ésta no es apta para todo el mundo, tanto por el tiempo que ocupa, el riesgo que conlleva y el esfuerzo que merece. Esto es algo que a lo largo de los años ha tocado aprender llevando grupos. La conclusión a nuestra primera excursión era clara, quizá dicha actividad no era el mejor programa para futuras ediciones, o al menos para el primer día. Si alguien se lesiona, ojalá que no, pero mejor que sea teniendo el viaje ya hecho y el vuelo al día siguiente.

Pueblecitos y casas, muy curiosos

El resto de días del viaje hemos recorrido diferentes rincones y pueblos, guiados por Joaquín para darnos una visión lo más completa de las islas centrales, era el objetivo del viaje. La verdad muy coquetos y graciosos, pero a nivel fotográfico, no dan mucho, pues son todos muy iguales. Casas con tejados verdes, fachadas de piedra, algunas villas pesqueras en ensenadas de los fiordos, y la visita obligada a algún acantilado como Trælanípa, (previa excursión de dos horas y media) incluso varias cascadas, Gásadalur o Fossa, que son los lugares que el turismo visita aunque todos sabemos que a veces en donde menos te lo esperas, simplemente huyendo de los arquetipos y postales, es donde está la fotografía. Pero era necesario verlos y recorrerlos. Muy similares la mayoría y graciosos a nivel turístico. Se echa de menos el poder mezclarte con los habitantes y hacer alguna actividad con ellos a nivel fotográfico, de sus labores, pesca, confección de lanas, regalos, tiempo al tiempo, lo prepararemos.

Algo que nos llamó la atención de Feroe es su luz cambiante, estés donde estés. Por eso no me preocupa mucho sus atractivos turísticos, ya que al igual que Islandia, cualquier rincón puede convertirse en un lugar apropiado para disfrutar de la fotografía. Probablemente según lo que hemos visto en libros, el Feroe espectacular a nivel fotográfico, está escondido, y en las islas remotas como Suðuroy o a las que llegas con barco, o con helicóptero. Las demás, las populares, las turísticas, accesibles por los túneles subterráneos, son muy similares, las que todo el mundo ya ha fotografiado, además desde el mismo sitio(busca por ejemplo Gásadalur).  Las Feroe en este primer viaje, las he visto como un paisaje muy limitado, algo repetitivo y no muy accesible, para el ritmo que estamos acostumbrados, en los viajes fotográficos mucho más diverso, variado, fluido y huyendo de los tópicos.  El objetivo es claro, llegar con el vehículo a la mayoría de localizaciones, y facilitar accesibilidad a los viajeros, para no perder demasiado tiempo y hacer cuantas más localizaciones es una rutina que siempre hacemos en todos los  viajes. Si por el contrario no te importa, y estas dispuesto a andar y hacer trekking con trípode y la mochila del equipo a cuestas, seguro que encuentras lugares increíbles. Aún así, estoy seguro que es cuestión de ahondar más y de tener un conocimiento mayor de los rincones de su territorio y posibilidades, mi trabajo es ese. Nos queda mucho que aprender quizá de la gente local y del trabajo que seguimos atentamente de los fotógrafos de allí que son realmente lo verdaderos guías en materia fotográfica, algo muy distinto al viaje turístico.

Hostelería y Servicios

A nivel servicios, hoteles, restaurantes, gasolineras, hay una diferencia enorme con Islandia, por ejemplo. No se puede comparar es lógico, pero aquí les queda mucho en mi opinión por abrir, adaptar y ofrecer o quizá ese es el atractivo, austeridad para un tipo de público concreto. Por otro lado no puedo asegurar, si los que no hemos acertado somos nosotros, con la elección de los hoteles, puede ser también. Ese es un tema que conoce mejor que nadie Boreal Travel, quien lleva años allí, pero hay detalles tan sencillos que deben mejorar o equipararse a otros destinos, al menso para grupos de personas que comparten habitación (algo muy común en un viaje fotográfico). El compartir habitación doble con otra persona, aquí parece no ser tan fácil. Tanto en el hotel de Vagar, como el de Klaksvík como el de Tórshavn,  las habitaciones dobles, tienen dos colchones, pero….en la gran mayoría, solo hay un somier o no se pueden separar las camas porque las mesillas no lo permiten o el espacio es realmente pequeño, al igual que los baños, por cierto. Teniendo en cuenta que los suplementos de las habitaciones sencillas o individuales son importantes, esto es un tema a tener en cuenta y cuando organizas a grupos fotográficos todos estos detalles son realmente importantes, bien para advertirlos antes o saber a que atenerte. Hay muchas personas que vienen por primera vez, y no se conocen e igual no les sienta muy bien dormir a unos centímetros de un desconocido, es algo completamente entendible y razonable, pero no te lo esperas. Otro detalle, que hemos visto son tiempos de espera en los restaurantes para grupos, es posible que el numero nueve, los vuelva locos y sea complicado acometer y servir a la vez una mesa de nueve aunque en Islandia también pasa, de la misma manera,  la falta de establecimientos para comer a mediodía fuera de las ciudades, es un handicap que hay que conocer y prever de antemano. Con más tiempo y conocimiento de los pueblos, y sus gentes, pero buscando seguro que hay alguna señora foeroesa que nos dará de comer en su casa y encontramos una solución a medida.

Siempre que preparas un viaje para un grupo has de ser lo más critico posible, y por ello en el primer checkin, o inspección, ofreces a un grupo de amigos y clientes de confianza que te acompañen. Ven más dieciocho ojos que dos y esto hace que te pongas las pilas para mejorar todo lo posible en diseñar bien esa aventura, sino el mercado, te engullirá como un pececillo. No hay sitio para la mediocridad y menos en un sector como el de viajes. Nada al azar y todo muy bien atado. Cada vez veo más viajes fotográficos, muchos anunciados una única vez, otros nunca realizados o sin continuidad, pues no todo vale, ni es tan fácil, al igual que un destino turístico no es lo mismo que un lugar obligatoriamente fotográfico, ser un gran fotógrafo no quiere decir obligatoriamente que se saber guiar a un grupo de personas para poderles trasladar una experiencia real de viaje y fotografía que les enriquezca, ya que lo que a uno le gusta no tiene porque gustarle a los demás.

 

Adaptar la oferta a la demanda

En las próximas semanas iremos estudiando localizaciones y núcleos rurales que hemos seleccionado, los tiempos y distancias, las horas idóneas de luz en las fechas que queramos ir, así como los recorridos idóneos por los fiordos, o el tiempo de pernocta en las principales ciudades, que con una noche es mas que suficiente, porque son las únicas en las que hay servicios y actividades culturales de interés, museos etnográficos, etc…

Ahora son los detalles que vamos trabajando gracias a Boreal Travel y Joaquín en especial , a quien vuelvo agradecer aquí. Él nos ha llevado y permitido tener mucha más información sobre el terreno y ahora documentación gráfica que antes desconocíamos y que será de gran ayuda para poder adaptar y rediseñar un itinerario definitivo, acorde a un viaje fotográfico photolocus, en el que poder estar con calma en la localización que merezca la pena y eliminar del programa inicial aquellas que son turísticas, o pensadas más en actitud para el trekking o el senderismo. Cuestión de adaptar lo mejor que vemos a nivel fotográfico para nuestro cliente photolocus y que pueda viajar y descubrir sin perder tiempo, (algo que vale mucho) a un archipiélago como éste, y de forma completamente diferente a cómo lo haría haciéndolo sólo o con un grupo turístico, ese es el valor añadido, al igual que hemos demostrado ya en Islandia, Toscana, o Eslovenia durante estos años con casi con casi cuarenta (40) ediciones de viajes fotográficos.

Esperamos que el año que viene, ya las islas, hayan avanzado algunas cuestiones de servicios que son elementales, como los restaurantes, ascensores en los hoteles más o menos grandes o de varias plantas, o servicios en general sin perder la identidad ni dejar que el turismo acabe con la singularidad del éste pequeño archipiélago de dieciocho islas. Feroe tiene algo, pero es importante aprovechar mucho más su esencia rural intacta, sus pueblos y poder mezclarse con sus gentes de forma natural, tratar de solventar la falta del alojamiento adecuado, en estos núcleos para poder así sacar más partido de su paisaje y etnografía. Cualquier rincón es válido y diferente si lo sabemos captar con nuestra mirada sin contaminar por los estereotipos.

Si quieres ver algunas de las prácticas en las localizaciones que hemos visitado en este primer checkin que hemos realizado las puedes ver en mi Instagram que al igual que estas imágenes que ilustran el post tienes del viaje, aunque las buenas son siempre las de los asistentes. (las mías recuerda son todas de móvil..)

En fin, si te animas a visitar el país ya sabes que tenéis a Joaquín de Boreal Travel que seguro os guía y aconseja fenomenal por estas islas las excursiones que podéis hacer, y si os aventuráis a acompañarnos en el próximo viaje fotográfico, con photolocus a las Feroe, las fechas de 2019 ya están puestas, a falta del itinerario definitivo y precio final.

Espero que os haya aclarado a unos y otros algunas cuestiones a nivel fotográfico de estas islas Feroe, elegidas uno de los destinos más sorprendentes por National Geographic por su paisaje sin explotar, su integridad cultural, ecología así como estado de sus construcciones o lugares arqueológicos.

Muchas suerte 😉 y buen verano

Ah…aquí  puedes ver también el vídeo de la edición. Espero te guste…!! y comparte si te apetece al igual que este post ;_)