Actividades como una terapia de esfuerzo, reto y disfrute

Hace un tiempo tuve la suerte de conocer en una escapada fotográfica de las que hacemos con EVADIUM, a una persona dedicada al estudio de ese tema tan complejo que es el estrés y la salud.

Mi curiosidad siempre sin límites, me llevó ayer a formularle varias preguntas acerca del tema y en relación directa con la realización de actividades de fotografía en grupo, en donde desde hace tiempo vengo comprobando situaciones diversas y el contexto creativo de muchos de los asistentes y participantes, pero principalmente la satisfacción de estos al terminar unas jornadas.

Esta joven Doctora en Psicología además de investigadora es también una amante de la fotografía y por ello creo que el conocimiento de ambos mundos nos puede dar alguna pista de como ser al menos un poco más felices en los tiempos que nos movemos, quizá algo revueltos.

Mis preguntas han sido éstas: ¿Es posible que las actividades de fotografía alivien nuestro estrés? ¿Conseguimos desestresar la mente de los asistentes a nuestros talleres o son ellos los que se desestresan automáticamente ante un entorno natural? ¿Es la actividad, la fotografía o la naturaleza…la que incide con mas fuerza en ello?

Esta ha sido su rápida contestación que con su permiso me presto a publicar:

“..Durante las últimas décadas de investigación sobre los procesos de estrés hemos podido soslayar el efecto específico de algunas variables. De entre ellas, una de las más importantes es el efecto de resistencia de las redes de apoyo social. Aquellas personas con relaciones sociales positivas y actividades de relación social frecuentes muestran menores niveles de estrés. En este sentido, actividades como la fotografía enmarcada en un entorno de interacción con otros se verá reforzada como fuente protectora de estrés..

“..Asimismo, tanto a nivel de investigación como en terapia clínica se observa que aquellas actividades que facilitan los procesos de recuperación, en la medida en que permiten una desconexión de la fuente de estrés, muestran efectos positivos y de protección. ¡Ojo! no se trata de evitar hacer frente al estrés, sino de buscar actividades que permitan restablecerse del desgaste mental y físico que conlleva. En este sentido, la fotografía exige centrarnos al máximo, abstraernos de problemas y preocupaciones para captar esa foto perfecta! El desarrollo de una actividad en un entorno natural refuerza este efecto en la medida en que cambiamos de contexto. Sin embargo, un simple paseo por el campo o por la sierra puede llegar a convertirse en sí mismo en una actividad negativa si no somos capaces de detener esas preocupaciones constantes o esos pensamientos derivados del estrés que rumiamos una y otra vez. ..”

“..En cuanto a los efectos de salud y bienestar, dentro de la Psicología Positiva, aquellas personas a las que les guste la fotografía podrán experimentar lo que llamamos “Flow”. Flow o Fluidez es un estado mental donde te encuentras totalmente inmerso en lo que estás haciendo; en el que tu concentración es tal, que te lleva a una absoluta absorción por la actividad que estas realizando, donde disfrutas de cada momento, no tienes consciencia del paso del tiempo y te sientes autorrealizado. Nos aproxima a esa conceptualización Aristotélica de la Felicidad por el esfuerzo, el reto y el disfrute de lo que hacemos…”

Prof. Dra. Raquel Rodriguez – Carvajal
Doctora en Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid

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